___________________ Algunos Escritos ____________________

52. Un corte no es el borde

Publicado en Juarroz, Poesia por Fran en 4 Octubre 2009

Por Roberto Juarroz

 

Un corte no es el borde
de un cuerpo en el espacio,
ni el abismo que se abre
al final de una distancia,
ni la función de un filo contra algo,
ni el ejercicio de lo trunco.

Un corte es el infinito interrumpido,
el fracaso ancestral del infinito,
la fijeza para siempre de algo,
la antifigura del amor,
la forma práctica de la nada.

Un corte es el diafragma
que controla este pulso
que vaga sin misión entre los astros.

Un corte es como un ceño que se frunce
para alisarse en el vacío.

Un corte es un infinito
roto en otro infinito.

 

Etiquetado con:, , ,

30. El mecanismo de la escritura

Publicado en Juarroz, Poesia por Fran en 13 Agosto 2009

Por Roberto Juarroz

 

El mecanismo de la escritura
se desarticula a último momento
y la letra no salta hasta el pensamiento.

Necesitamos una letra que no necesite saltar,
que se escriba en otro espacio
y con el gesto que se abandona antes de la escritura.

Necesitamos un espacio que se vaya de adentro a adentro,
una letra simultánea de ese espacio,
una escritura del pensar.

 

Etiquetado con:, , , ,

16. Ir hasta el extremo es quedarse sin lugar

Publicado en Juarroz, Poesia por Fran en 15 Junio 2009

Por Roberto Juarroz

 

Ir hasta el extremo es quedarse sin lugar,
porque el extremo no es un lugar,
y quien fue al extremo
no puede ya retroceder.
Ir hasta el extremo consiste precisamente
en hallar la imposibilidad del regreso.
O quizá tan sólo
La imposibilidad.
Y lo imposible no necesita lugar.

 

Etiquetado con:, , , ,

34. Callar en algún sitio de uno mismo

Publicado en Juarroz, Poesia por Fran en 9 Abril 2009

Por Roberto Juarroz

 

Callar en algún sitio de uno mismo
y callar en algún sitio de otro,
para que el amor no cambie de nombre.

 

Y callar también
donde ya no hay más sitio.

 

Etiquetado con:, , , ,

18. Tú no tienes nombre

Publicado en Juarroz, Poesia por Fran en 13 Diciembre 2008

Por Roberto Juarroz

 

Tú no tienes nombre.
Tal vez nada lo tenga.

 

Pero hay tanto humo repartido en el mundo,
tanta lluvia inmóvil,
tanto hombre que no puede nacer,
tanto llanto horizontal,
tanto cementerio arrinconado,
tanta ropa muerta
y la soledad ocupa tanta gente,
que el nombre que no tienes me acompaña
y el nombre que nada tiene crea un sitio
en donde está de más la soledad.