___________________ Algunos Escritos ____________________

Sombras en la sal

Posted in ::: Escritos míos, imagenes, Relatos by Martín Kaissa on 10 mayo 2008

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Dos años atrás ellos habían querido irse juntos, pero ahora él camina sobre la sal. El viaje se había postergado mucho y él está solo. Camina solo. Hasta ahí viajó liviano. Las decisiones le cuestan tanto como aquello que tuvo que resignar para irse. Aún no sabe que por lo bajo, silenciosa, lo acompaña una deuda todavía. No tiene recuerdos de cómo llego hasta ahí, pero camina y un mar blanco, en medio de Bolivia, se va convirtiendo, apresuradamente, en su suelo.

Se detiene, duda y siente que el choque con el vacío lo deja perplejo. Cielo y sal: nada más. La inmensidad lo aplasta. Es necesario que ese peso de la imponencia se le vuelva un piso sobre el que pueda seguir caminando. En ese salar él puede hacer el ejercicio de correr hacia el horizonte por un tiempo indefinido y que nada, absolutamente nada, cambie. Mirar y tan sólo ver apenas una línea que diferencia lo blanco del degrade azul-celeste del cielo. No hay nada más que sal, que se le va pegando en el cuerpo, un cuerpo que hasta entonces venía guardando sombras, olores, rasguños.

Entonces vuelve a caminar y siente que el aire en Uyuni existe y que puede percibir cómo le entra por la garganta al punto de llegarle a los pulmones, y que el cuerpo se le va cristalizando, que la carne le duele, que se le estruja, que se endurece y se petrifica. Más tarde, exhausto, detiene la marcha y, mientras se acomoda sobre un suelo blanco, piensa en aquella frase sobre sentarse a las puertas de la eternidad a perder el tiempo, y se lamenta de hacerlo solo. Pero de todos modos, él sabe que la única manera de poder seguir guardando cosas en la mochila es ir vaciándola de a poco.

El viaje continuará, pero de alguna manera algo de él se quedará en ese mar blanco. Entonces se pone de pie, comienza a caminar y sin buscarlo, se deja llevar por una ola de pensamientos que le recuerdan todos aquellos cementerios que visitó y esa extraña manera de, por fin, perderla.

 

 

8 comentarios

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  1. Pipu said, on 10 mayo 2008 at 4:21 pm

    Bueeno, viniendo de lagrimones, me detengo en éste texto y…secándome los ojos traslado todo a este cuerpo y sí, sin dudas, es, una ola de pensamientos alejándose…pero qué sal….

  2. Lau said, on 11 mayo 2008 at 12:23 am

    Después de tanta sal es bueno saber que se puede volver a respirar…va para los tres

  3. eze said, on 13 mayo 2008 at 8:01 pm

    nada mejor que un desierto, parece, para sentir, a la vez, el vacío y la plenitud

    abrazos…

  4. Fran said, on 4 agosto 2008 at 4:18 am

    nada mejor que un desierto para sentir…

  5. quimerina said, on 23 agosto 2008 at 12:31 am

    hermoso

  6. fer said, on 15 septiembre 2008 at 8:24 am

    leerlo luego de haber escuchado por vos en persona la sensacion de semejante blancura salada, es mejor todavia…

    me gustan tus algunos escritos

    (K)

  7. Fran said, on 15 septiembre 2008 at 5:57 pm

    gracias fer
    me alegro que te gusten …

  8. muchasmiradas said, on 6 junio 2009 at 10:06 pm

    Pero no vale!!! no se te ve!!!


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